La biblioteca José María Rosa, les recomienda: Obras selectas de José María Rosa, Editada por la Universidad Nacional de Lanus, en el año 2014. En homenaje y conmemoración a la vida y obra del padre del Revisionismo Histórico Argentino. Prologo de Francisco José Pestanha, breve reseña de la vida y obra de José María Rosa por Eduardo Rosa.
La finalidad de la Biblioteca JOSÉ MARÍA ROSA es estudiar, investigar y difundir la vida y la obra de HISTORIADOR y circunstancias destacadas de nuestra historia que no han recibido el reconocimiento adecuado en un ámbito institucional de carácter académico, acorde con las rigurosas exigencias del saber científico.
lunes, 13 de abril de 2015
jueves, 9 de abril de 2015
CORONEL, LE VAMOS A PEDIR LOS TRENCITOS
El 10 de junio de 1944, pocas horas después de que el coronel Juan Perón pronunciara la clase magistral con que inauguraba la Cátedra de Defensa Nacional en la Universidad de La Plata, culminaba la visita con una cena en el Jockey club platense. La anécdota, no por conocida es menos significativa: Raúl Scalabrini Ortiz le hizo llegar un mensaje escrito en la tarjeta de invitación porque “no tenía ningún papel a mano”: “Coronel le vamos a pedir los trencitos”
El
tendido de líneas férreas, había sido la forma en que la Argentina
de las carnes y los granos había superado el problema de las enormes
distancias. La fe liberal de los gobiernos oligárquicos y la
sociedad de esta misma oligarquía con el capital británico, habían
puesto la impronta: las
empresas tuvieron libertad para la fijación de precios y tarifas, al
tiempo que monopolizaban el servicio. Esto permitió que el
ferrocarril tuviera derecho de veto sobre el establecimiento o la
supervivencia de actividades empresarias que pudieran competir con la
importación de origen inglés. También obtuvieron garantía estatal
de sus utilidades, lo que se manejaba con sencillas tretas contables,
y la entrega de una importante cantidad de tierras a ambos lados de
las vías, las que se valorizaban enormemente con el paso del tren,
así como diversas exenciones impositivas.
La
condición agroexportadora del modelo económico se tradujo en un
trazado en forma de abanico, destinado a asegurar la comunicación
del puerto de Buenos Aires con los distintos puntos del interior,
para asegurar la salida de productos que interesaban al mercado
externo, así como la entrada de las importaciones a los mercados
interiores.
Sin
embargo, como efecto no buscado, a lo largo de las vías nacieron
infinidad de pueblos cuya supervivencia dependía del ferrocarril.
Cuando
los años ’30 del siglo pasado trajeron el cuestionamiento de las
certezas, Raúl Scalabrini Ortiz cargó sobre sus hombros la denuncia
del sistema ferroviario en el esquema de la dependencia. En los años
de posguerra, y ante la llegada de la política soberana del primer
peronismo, afirmaba en su artículo Oportunidad
de la nacionalización ferroviaria: “...La
nacionalización de los ferrocarriles que aquí postulo implica no
solamente la expropiación de los bienes de las empresas privadas y
extranjeras. Ese acto reducido a sí mismo, produciría un beneficio
nacional indudable. Trocaría el propietario privado y extranjero por
el gobierno nacional, en quien debemos sentir representados nuestros
mejores anhelos. Pero el cambio debe ser más profundo. El
ferrocarril debe cesar de estar al servicio de su propio interés.
Debe dejar de perseguir la ganancia como objetivo. Debe cambiar por
completo la dirección y el sentido de su actividad para ponerse
integralmente al servicio de los requerimientos nacionales...”
El
1° de marzo de 1948, un Perón convaleciente de una operación de
apendicitis invitaba desde su cama: “festejen que esto nos ha
costado mucho.” El tren que había sido instrumento de dominación,
pasaba a manos argentinas.
Pero
llegaron otros tiempos. Con el mito de la superioridad del mercado
sobre el Estado, y las falacias mediáticas de los periodistas
independientes de
los 60’, 70, y 80, se instaló el mito de la necesidad de
privatizarlos. Recuerdo la espera en la estación suburbana de donde
iba cotidianamente a mi trabajo, escuchando el coro de los pasajeros
exigiendo la privatización. Y era cierto que cada día funcionaban
peor. Sólo que pocos se daban cuenta de que los administraba el
enemigo. Aquel que en fallido del ministro Dromi, afirmó alguna vez
que “Nada
de lo que deba ser estatal permanecerá en manos del Estado”.
Y frente a la
protesta sindical, sonó la voz tonante del falso émulo de Facundo
“Ramal que para, ramal que cierra”. Y esta vez, excepcionalmente,
cumplió. Y los ramales se cerraron y los que “debía ser estatal”,
pasó a manos privadas, para funcionar tan mal como en los últimos
tiempos del Estado y tener pérdidas superiores.
43 pueblos dejaron
de recibir el tren aguatero, y fueron decenas de miles los
ferroviarios previamente capacitados y ahora cesanteados, y los
kilómetros de vías que, si no se desactivaron se dejaron caer en el
abandono de mantenimiento.
Tendrían que llegar
estos tiempos. Estos tiempos que no teníamos siquiera la ilusión de
vivir, aunque no somos tan viejos. Porque ¿Cómo se podía soñar
que en menos de cuarenta o cincuenta años saldríamos, de la manera
que hemos salido, de la disolución nacional de 2001? Tendrían que
llegar estos tiempos para que algún publicitario, lamentablemente
más ingenioso que uno parafraseara el pedido de Scalabrini:
“Cristina, le vamos a pedir los trencitos”.
Y los estamos
teniendo.
Enrique
Manson
9
de abril de 2015
miércoles, 8 de abril de 2015
José María Rosa-Su vida en breve
| Nació
en la ciudad de Buenos Aires, el 20 de agosto de 1906. De origen
conservador. Con tan solo 20 años se recibió de abogado en la
Universidad de Buenos Aires. Con la Revolución del 6 de septiembre de 1930, que derrocó al gobierno constitucional de Hipólito Yrigoyen, fue nombrado Director General de Rentas en la provincia de Santa Fe. Luego de colaborar intensamente en la campaña presidencial de Lisandro de la Torre, al producirse la victoria del General Agustín P. Justo, en 1932 -por fraude político-, regresó a Santa Fe, donde obtuvo la cátedra de Historia de las Instituciones, en la Universidad. Es designado, además, Juez de Paz. En 1936, Manuel de Iriondo ganó la gobernación de Santa Fe y lo nombró Subsecretario de Gobierno. El 15 de junio de 1938 se fundó el Instituto de Estudios Federalistas, cuyo presidente fue Alfredo Bello, ocupando José María Rosa el cargo de vicepresidente. Este fue el núcleo inicial de la escuela revisionista. Al poco tiempo, ganó por concurso una cátedra de Historia de las Instituciones en la Universidad de La Plata, ejerciéndola “ad honoren”. Finalizada la segunda guerra mundial comenzó a ser perseguido por su condición de nacionalista y rosista. Por entonces, decidió radicarse definitivamente en Buenos Aires, donde encuentra su verdadera vocación docente. En 1942 salió su primer libro de historia argentina: “Defensa y pérdida de nuestra independencia económica”, denunciando el comercio libre como factor de sometimiento al capital inglés. En 1946, apoyó en las elecciones del 4 de febrero a Perón, desde la Alianza Libertadora Nacionalista (ALN). El triunfo de la autodenominada “Revolución Libertadora” lo encontró viviendo en la ciudad de La Plata, con cátedras en el secundario y la universidad. Lo dejaron cesante y también lo encarcelaron por dar refugio a su amigo y compañero John William Cooke. Pasó 70 días en prisión, 35 de ellos incomunicado. Al salir de la prisión, descubre que ha sido dejado cesante en sus cátedras universitarias y secundarias. Se incorpora a la conspiración encabezada por el General Juan José Valle, en 1956. Fracasada la intentona lo buscaron para fusilarlo, pero logró asilarse en Montevideo, Uruguay, donde ocupó su tiempo en los archivos preparando lo que fue su obra cumbre “La caída de Rosas”, publicado en Madrid en 1958. Es invitado a ocupar un cargo en el Instituto de Estudios Políticos de Madrid, donde publicó “Del municipio indiano a la Provincia Argentina”, en base a una serie de conferencias dictadas en la Universidad de Salamanca. Con la llegada del Dr. Arturo Frondizi a la Presidencia de la Nación, regresó a la Argentina, retomando su intensa actividad. Es convocado por el director del Semanario Mayoría, como columnista, allí publicó una serie de artículos sobre “La verdadera historia de la Guerra del Paraguay”. Fue nombrado nuevamente Presidente del Instituto de Investigaciones “Juan Manuel de Rosas”, hasta 1965, fecha en que presentó su renuncia por divergencias entre peronistas y antiperonistas. En la década del sesenta aporta nuevas investigaciones: “Artigas” (folleto, 1960), “El pronunciamiento de Urquiza” (1960), “El revisionismo responde” (1964), Rivadavia y el imperialismo financiero” (1964), “La guerra del Paraguay y las montoneras argentinas” (1967), “Estudios revisionistas” (1967) e “Historia del revisionismo y otros ensayos” (1968). Convencido de que la tarea de reivindicación de la figura del restaurador de las leyes, estaba realizada, se radica en Montevideo. Durante su estadía en Uruguay escribe la última parte de la “Historia Argentina” (en total, trece tomos). Al mismo tiempo, continúa su actividad de conferencista en diversos lugares y ejerce el periodismo en revistas y periódicos nacionales. El 17 de noviembre de 1972, integró la comitiva del avión charter que trajo a Perón del exilio luego de tantos años de lucha. Para entonces ya se han publicado los 13 tomos de su Historia Argentina a los que luego de su muerte se le agregarán cuatro más. Después del triunfo electoral del 11 de marzo de 1973 y luego de asumir el gobierno el 25 de mayo del mismo año, Perón en persona, lo nombró embajador en Paraguay; pero cuando este fallece en julio de 1974, Rosa tiene problemas con el canciller Alberto Vignes y opta por dejar Asunción y aceptar la embajada Argentina en Grecia. Luego del golpe militar del 24 de marzo de 1976 volvió a la Argentina; sus libros son sacados de las bibliotecas y no se hallaban en las librerías. El viejo gladiador no se resignó y con el tiempo asumió la dirección de la revista “Línea” una clara voz opositora a la dictadura militar y única manera en un momento en que “desaparecía” gente todos los días, de mantener viva la llama del pensamiento nacional y popular. Con el regreso de las formas democráticas a nuestro país, editó en 5 tomos, “Perón. Treinta años que conmovieron la política Argentina”. En 1987, la Municipalidad de Buenos Aires lo distinguió con el título de “Ciudadano Ilustre”. José María “Pepe” Rosa murió el 2 de julio de 1991 sin poder concretar su gran sueño: un manual de Historia Argentina para las escuelas. Esta información fue extraída de la siguiente pagina: http://www.ellospensaron.com.ar/jose-maria-rosa/ |
LA GUERRA DEL PARAGUAY
LA VERDADERA HISTORIA DE LA GUERRA DEL PARAGUAY
"Con este título escribí durante un año entero, del 16 de octubre de 1958 al 19 de octubre de 1959, cuarenta y ocho notas en el semanario Mayoría de Buenos Aires. Despertaron interés aquí, y voces amigas me alentaron desde Montevideo y Asunción; Luis Alberto de Herrera me facilitó materiales, entre ellos las explícitas notas de Maillefer demostrativas de la situación oriental de 1864."
José Marìa Rosa
Obras de Jose Maria Rosa
- Más allá del código (1933)
- Defensa y pérdida de nuestra independencia económica (1943)
- Artigas, prócer de la nacionalidad (1949)
- La misión García ante Lord Strangford (1951)
- El cóndor ciego. La extraña muerte de Lavalle (1952)
- Nos, los representantes del pueblo (1955)
- Del municipio indiano a la provincia argentina (1958)
- La caída de Rosas (1958)
- El pronunciamiento de Urquiza (1960)
- Artigas, la Revolución de Mayo y la unidad hispano-americana (1960)
- El revisionismo responde (1964)
- Rivadavia y el imperialismo financiero (1964)
- La guerra del Paraguay y las montoneras argentinas (1965)
- Doctores, militares e ingleses en la independencia nacional (1968)
- Historia del revisionismo (1968)
- Rosas, nuestro contemporáneo (1970)
- El fetiche de la constitución (1984)
- Historia Argentina, 13 Tomos
- Peron 30 años que conmovieron la política argentina1987
Biblioteca José Maria Rosa : Frases de José María Rosa
Biblioteca José Maria Rosa : Frases de José María Rosa: La noción de Patria La desigualdad Nuestro País
Frases de José Maria Rosa
Agradecemos la amabilidad de Eduardo Rosa, para compartir los datos y anécdotas sobre su padre.
Frases de José Maria Rosa
"Tengo
fe en la Argentina: preveo gobiernos populares y, por lo tanto,
nacionalistas"
fe en la Argentina: preveo gobiernos populares y, por lo tanto,
nacionalistas"
"Nuestra
ley penal castiga con la más infamante de las penas al traidor a la
patria, definiéndolo como 'quien
presta ayuda y socorro al enemigo'; no dice
que hay que levantarle estatuas. También el Código Penal castiga como
apologista del delito a 'quien hace el elogio
de hechos castigados por la ley'; no dice
tampoco que hay que hacerlo académico de la Historia"
ley penal castiga con la más infamante de las penas al traidor a la
patria, definiéndolo como 'quien
presta ayuda y socorro al enemigo'; no dice
que hay que levantarle estatuas. También el Código Penal castiga como
apologista del delito a 'quien hace el elogio
de hechos castigados por la ley'; no dice
tampoco que hay que hacerlo académico de la Historia"
"En
las colonias la regla es la desigualdad social, en las colonias la
libertad es para pocos..."
las colonias la regla es la desigualdad social, en las colonias la
libertad es para pocos..."
"La historia falsificada
es un muro de piedra interpuesto entre nosotros
y el pasado argentino"
es un muro de piedra interpuesto entre nosotros
y el pasado argentino"
"A
la época de Rosas no se podía estudiarla. Era
necesario negarla en bloque; condenarla sin
juicio previo: tiranía y nada más"
la época de Rosas no se podía estudiarla. Era
necesario negarla en bloque; condenarla sin
juicio previo: tiranía y nada más"
"No
es culpa de los de afuera, es culpa nuestra. Porque los factores de
dependencia, de colonialismo, son internos"
es culpa de los de afuera, es culpa nuestra. Porque los factores de
dependencia, de colonialismo, son internos"
"No
basta con decir que somos un país subdesarrollado y
quedarnos contentos"
basta con decir que somos un país subdesarrollado y
quedarnos contentos"
"Hubiera
sido absurdo que un gaucho invocara el Art. 14 para escapar a la leva, o
un quintero de las orillas pretendiera votar por el candidato de sus
preferencias en los comicios"
sido absurdo que un gaucho invocara el Art. 14 para escapar a la leva, o
un quintero de las orillas pretendiera votar por el candidato de sus
preferencias en los comicios"
"Existen dos historias,
como existen dos Argentinas: de un lado la minoritaria y extranjerizante,
del otro la popular y nacionalista"
como existen dos Argentinas: de un lado la minoritaria y extranjerizante,
del otro la popular y nacionalista"
"La
noción de una patria-factoría apoyada en un relato histórico amañado, que
intentó consolidarse después de Caseros ... pudo mantenerse, y a duras
penas, mientas una sola clase social fue toda la Argentina"
noción de una patria-factoría apoyada en un relato histórico amañado, que
intentó consolidarse después de Caseros ... pudo mantenerse, y a duras
penas, mientas una sola clase social fue toda la Argentina"
"Rosas es un hombre que
lucha contra su tiempo. Parece más de la segunda mitad del siglo XX
... que de la primera mitad del XIX que le tocó vivir cuando los
imperios se extendían sin vallas, no gobernaban las masas y los
intelectuales se perdían entre las palabras del liberalismo"
lucha contra su tiempo. Parece más de la segunda mitad del siglo XX
... que de la primera mitad del XIX que le tocó vivir cuando los
imperios se extendían sin vallas, no gobernaban las masas y los
intelectuales se perdían entre las palabras del liberalismo"
"A
una edad en que los jóvenes se atiborraban en Buenos Aires o en Córdoba de
latines y frases retóricas, y llamaban a eso aprender; la enseñanza
agreste enseñó a Rosas a meditar y formar sus propios juicios y
razonamientos"
una edad en que los jóvenes se atiborraban en Buenos Aires o en Córdoba de
latines y frases retóricas, y llamaban a eso aprender; la enseñanza
agreste enseñó a Rosas a meditar y formar sus propios juicios y
razonamientos"
"El
problema esencial no es la figura de Rosas sino el criterio distinto que
se tenga para juzgarlo"
problema esencial no es la figura de Rosas sino el criterio distinto que
se tenga para juzgarlo"
"Rosas
no eligió el lugar de su exilio: el Conflict que lo llevó a Europa lo dejó
en el puerto de Southampton, y allí se quedó los veinticinco años que le
restaban de vida. Da la impresión de que, no siendo su patria, todo otro
lugar era indiferente a ese gran criollo que fue Juan Manuel de Rosas"
no eligió el lugar de su exilio: el Conflict que lo llevó a Europa lo dejó
en el puerto de Southampton, y allí se quedó los veinticinco años que le
restaban de vida. Da la impresión de que, no siendo su patria, todo otro
lugar era indiferente a ese gran criollo que fue Juan Manuel de Rosas"
José María Rosa
Agradecemos la amabilidad de Eduardo Rosa, para compartir los datos y anécdotas sobre su padre.
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