jueves, 21 de mayo de 2015

El sable corvo de San Martín se exhibirá en el Museo Histórico Nacional

El traslado se hará a través de un desfile patrio, como parte de los festejos por la Semana de Mayo.
El sable corvo de San Martín se exhibirá en el Museo Histórico Nacional

La presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, encabezará el domingo 24 de mayo, a las 14, el acto en el cual el Museo Histórico Nacional recibirá, luego de 48 años, el sable corvo de San Martín para exhibirlo al público.
El traslado del sable del Libertador desde el Regimiento de Granaderos a Caballo hasta el museo se realizará a través de un desfile patrio, que será una de las actividades destacadas de la semana conmemorativa por la Revolución de Mayo.
En el trayecto, la cureña que trasladará el sable recorrerá la ciudad por las calles Luis María Campos, Int. Bullrich, Av. del Libertador, Av. Leandro N. Alem, Rivadavia, Bolívar, Yrigoyen y Paseo Colón, hasta llegar a Parque Lezama. Durante el recorrido, habrá una parada en la Catedral Metropolitana, donde descansan los restos del Libertador.
El sable es el arma que acompañó a San Martín durante la Guerra de la Independencia y que legó a Juan Manuel de Rosas. Fueron sus descendientes quienes decidieron donarlo al Estado Nacional, en 1897, bajo la custodia del Museo Histórico Nacional.
Durante casi siete décadas, el sable fue exhibido en una sala del museo. Los agitados años 60 le devolvieron un protagonismo inesperado. Durante la proscripción del peronismo, el corvo fue apropiado en dos oportunidades por integrantes de la Resistencia Peronista. El objetivo de esas acciones era marcar la línea histórica que unía a San Martín, Rosas y Perón. El sable era el único objeto que permitía conectar a estos personajes históricos. Pero fue recuperado en ambas ocasiones.
En 1967, el dictador Juan Carlos Onganía le quitó al museo la custodia del arma.
Hoy, la espada de San Martín es traslada al Museo Histórico Nacional para ser apreciada por todo el público en una sala especialmente diseñada con modernas medidas de seguridad y conservación. El sable estará rodeado por las armas de Manuel Belgrano, Manuel Dorrego, Juan Manuel de Rosas y Guillermo Brown, entre otras. El espacio estará custodiado por el Regimiento de Granaderos a Caballo, en homenaje al prócer.
Como antesala, en un espacio contiguo se exhibirán boleadoras, armas de fuego y puñales anónimos, utilizados por aquellos que lucharon por la libertad sin uniforme.
Información adicional
San Martín, en su testamento fechado en París el 23 de enero de 1844, dispuso: “El sable que me ha acompañado en toda la Guerra de la Independencia de la América del Sud le será entregado al general de la República Argentina Dn. Juan Manuel de Rosas, como prueba de la satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla”.
Más tarde, en 1862, Rosas legó la espada a su amigo y consuegro Juan Nepomuceno Terrero. En 1896, el primer director del Museo Histórico Nacional, Adolfo Carranza, comenzó las gestiones con la familia Terrero para que el sable fuera donado al pueblo argentino, lo que logró en 1897.
Por decreto del 3 de marzo de 1897, firmado por el presidente José E. Uriburu y refrendado por su ministro de Guerra y Marina, Guillermo Villanueva, se dispuso que el sable se depositara en el Museo Histórico Nacional.
La jornada siguiente, el 4 de marzo de 1897, la caja que contenía el sable corvo desembarcó en Buenos Aires luego de haber partido desde el puerto de Southampton. El presidente Uriburu no concurrió al puerto para recibirlo ni tampoco lo hizo el máximo jefe del Ejército, en una actitud que se interpretó como un desagrado por el origen de quienes habían hecho la donación: los descendientes de Juan Manuel de Rosas.
Durante 66 años, el sable del general San Martín permaneció expuesto en el Museo Histórico Nacional, lugar también elegido por su nieta, Mercedes Balcarce, para donar el mobiliario del cuarto en el que falleció el Libertador, que aún se conserva.
En 1963, la Juventud Peronista, liderada por Calos Caride, Envar El Kadri, Jorge Rulli y Héctor Spina, decidió sustraer el sable de San Martín para protestar por las elecciones realizadas ese año con el peronismo proscripto y reclamar por el regreso del general Juan D. Perón, la devolución del cadáver de Evita, la ruptura con el FMI, el castigo a los fusiladores de 1956 y la libertad a los presos del Plan CONINTES, de Arturo Frondizi.
El 12 de agosto de 1963, un grupo integrado por Osvaldo Agosto, Manuel Félix Gallardo, Alcides Bonaldi y Luis Sansoulet sustrajo el sable del Museo Histórico Nacional. Poco después, Aníbal Demarco, a quien Agosto le había entregado el arma para que la ocultara, se reunió con el capitán Adolfo César Phillipeaux (militar peronista ligado al general Juan José Valle) y acordaron la devolución del sable para bajar la tensión y el acoso policial. Fue entregado al Regimiento Húsares de Pueyrredón, y el 17 de agosto de 1964, en virtud de un mandato judicial, se devolvió al Museo.
El 19 de agosto de 1965, cuatro miembros de la Juventud Peronista sustrajeron otra vez el sable del Museo Histórico Nacional. Permaneció escondido en un colchón en una guardería de muebles, hasta que el 4 de junio de 1966 fue devuelto al Ejército.
Por decreto, el 11 de noviembre de 1967, el dictador Juan Carlos Onganía dispuso transferir la guardia y custodia del sable al Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín. El decreto argumentaba la medida “en que corresponde confiar el sable del Libertador al Regimiento de Granaderos, por ser la unidad que creara y que más íntimamente está ligada en el sentir popular a su vida gloriosa”.
Hoy, casi 50 años después, la espada de San Martín regresa al Museo de Parque Lezama para que, junto a las de otros destacados patriotas de la historia, inspire a todos los argentinos.

TRASLADO HISTÓRICO-EL SABLE CORVO DE SAN MARTÍN AL MUSEO HISTÓRICO NACIONAL



El traslado del Sable Corvo del General San Martín al Museo Histórico Nacional, se realizará el Domingo 24 a partir de las 12 hs.

La historia

Por Decreto 843/2015 publicado el 20 de mayo del corriente en el Boletín Oficial, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dispuso que el Sable Corvo del Libertador General Don José de San Martín sea trasladado al Museo Histórico Nacional, para su exhibición permanente, quedando bajo custodia del Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”.

El Decreto lleva la firma de la Presidenta, del Jefe de Gabinete, Aníbal D. Fernández y de los ministros de Defensa, Agustín O. Rossi y de Cultura, Teresa A. Sellarés.

En los considerandos expresa que el sable corvo que perteneciera al Libertador General Don José de San Martín posee una trascendental importancia histórica, por haberlo acompañado en toda la guerra de la Independencia de la América del Sud, constituyendo testimonio de la firmeza con que sostuviera los derechos de la Patria en esa gesta histórica.

Expresa además que el General Don José de San Martín en su testamento fechado, en París, el 23 de enero de 1844, en la cláusula tercera, dispuso: “El sable que me ha acompañado en toda la guerra de la Independencia de la América del Sud le será entregado al general de la República Argentina Don Juan Manuel de Rosas, como prueba de la satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla”.

Señala que su voluntad fue cumplida y el sable corvo fue enviado a Rosas quien, en su testamento, dispuso legar a su amigo, y consuegro Juan Nepomuceno Terrero “la espada que me dejó el Excmo. Sr. Capitán General Don José de San Martín (“y que lo acompañó en toda la guerra de la Independencia”) por la firmeza con que sostuve los derechos de mi Patria”.

Tras la muerte de Rosas en 1877 y fallecido también Juan Nepomuceno Terrero y su esposa, el sable corvo de San Martín quedó en posesión de Máximo Terrero, hijo mayor del matrimonio y esposo de Manuela Rosas, quien lo donó a la Nación Argentina, manifestando el deseo de que fuera depositado en el Museo Histórico Nacional con su vaina y caja, tal cual fue recibido el legado del General San Martín.

En el año 1897, el entonces Presidente José Evaristo Uriburu dispuso a través de un Decreto de fecha 3 de marzo de dicho año, que el sable que usara el General Don José de San Martín en las campañas de la independencia sudamericana se depositara en el actual Museo Histórico Nacional.

Durante 66 años el sable del General San Martín permaneció expuesto en el Museo Histórico Nacional, lugar elegido además por su nieta, Mercedes Balcarce para donar el mobiliario del cuarto en el que falleció el Libertador que aún se conserva.

Posteriormente, la reliquia histórica mencionada, fue sustraída de dicho Museo, en dos oportunidades, en los años 1963 y 1965.

Por el Decreto N° 8.756 del 21 de noviembre de 1967, se transfirió al Regimiento de Granaderos a Caballos General San Martín la guarda y custodia definitiva del sable corvo del Libertador.

El Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín” es la unidad militar creada por el ilustre Libertador, estando su trayectoria unida indisolublemente a la libertad del continente y ligada a su vida gloriosa, correspondiendo que la custodia de dicha reliquia histórica continúe en el lugar donde se emplace el Regimiento.

Actualmente, el Museo Histórico Nacional está llevando a cabo un proceso de reconfiguración que pretende exponer la historia argentina desde un abordaje de la construcción social, a fin de volver a articular exposiciones permanentes que den testimonio de nuestra cultura, desde los pobladores originarios hasta el siglo XX.

En tal sentido –dice-, se comenzó a organizar una exposición sobre el General San Martín, Libertador de la América del Sur, por cuanto el citado Museo ostenta el mayor reservorio de piezas de su pertenencia.

El mencionado sable constituye uno de nuestros máximos símbolos, representando la lucha por la libertad, la dignidad y la soberanía de nuestra Nación y de los pueblos hermanos de América Latina.

Por los motivos expuestos, es que se dispone el traslado del Sable Corvo al Museo Histórico Nacional, para su exhibición permanente, quedando bajo la custodia del Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”, unidad creada por el Libertador, protegiendo y difundiendo la memoria nacional, la identidad y la representación para todos sus habitantes.

El traslado del sable corvo de San Martín se realizará el próximo fin de semana, en el marco de los festejos por el aniversario patrio.

Datos extraidos de la pagina oficial casarosada.gob.ar

miércoles, 20 de mayo de 2015

4ra. Clase del Seminario “Luche y vuelve”

El Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manual Dorrego, a través del Centro Documental y Biblioteca José María Rosa
los invita a participar en el Cuarto Encuentro del seminario "LUCHE Y VUELVE”,
Este se desarrolla durante los meses de mayo y junio, en el horario de 19:00 a 21:00 hs, y cuenta con la coordinación del Miembro de nuestro Instituto, Enrique Manson.
La cuarta clase estará a cargo del periodista y escritor José Pablo Hernandez, 
tratara el tema de las juventudes, el ingreso de la clase media al peronismo.
Con la participación especial de Roberto Baschetti.

La inscripción es libre y gratuita y usted podrá inscribirse vía telefónica al 011-43716226; por correo electrónico a seminariodorrego@institutonacionalmanueldorrego.com, o personalmente en la sede del Instituto, sita en Rodríguez Peña 356 CABA.

viernes, 15 de mayo de 2015

"LA HISTORIA ES EL ALMA DE LOS PUEBLOS, Y SE NOS HA QUERIDO QUITAR EL ALMA PARA QUE NO SEAMOS JAMAS UN PUEBLO" José María Rosa

"LA HISTORIA ES EL ALMA DE LOS PUEBLOS, Y SE NOS HA QUERIDO QUITAR EL ALMA PARA QUE NO SEAMOS JAMAS UN PUEBLO"
José María Rosa

LA HISTORIA Y EL PRESENTE ¿QUÉ SE JUEGA EN ESTA ELECCIÓN?

LA HISTORIA Y EL PRESENTE¿QUÉ SE JUEGA EN ESTA ELECCIÓN?ENRIQUE MANSONHISTORIADOR
CICLO DE 4 REUNIONES
21 DE MAYO/28 DE MAYO/4 DE JUNIO/11 DE JUNIO – 19 hrs.
Centro Cultural Leonardo Favio – FpV – Ricchieri 717, Bella Vista

CUANDO UN NOMBRE ES UNA OFENSA

En diciembre de 2007, un día antes de asumir la presidencia de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner conmovió a los presidentes latinoamericanos con palabras referidas a la constitución de un nuevo instrumento financiero destinado a reforzar la soberanía regional: el Banco del Sur. Lo que los conmovió no fue un concepto económico. Fue el reconocimiento de una de las más graves –tal vez la más grave- de las culpas que arrastra el Estado Argentino. 
Puente Internacional San Roque González de Santa Cruz
Posadas-Encarnación
La presidenta electa reconoció, ante el presidente paraguayo, Nicanor Duarte Frutos, la vigencia de la más antiamericana de las guerras: la que la llamada Triple Alianza, llevó adelante contra el heroico Paraguay del mariscal Francisco Solano López. 

Puente Internacional San Roque González de Santa Cruz

Posadas-Encarnación

No han faltado los historiadores que rebautizaran como Triple Infamia a esa guerra fratricida. A esa guerra en que los ejércitos aliados estaban compuestos por afrobrasileños, a los que se les prometía quitar las cadenas de la esclavitud si regresaban con vida, y por argentinos que llegaban a los campos de reclutamiento acompañados de remitos como aquel conocido de “le mando cien voluntarios. Devuélvame las maneas.” 

Esos gauchos no llegaban maneados por temor a pelear, por cobardía. Bien los expresaba don Ricardo López Jordán al exigir a Urquiza que abandonara la alianza espuria que lo ataba por los compromisos secretos con el mitrismo y los dineros públicos recibidos, una vez más, del Imperio esclavista: "Usted nos llama para combatir al Paraguay. Nunca, general, ese pueblo es nuestro amigo.”


El Paraguay de López había construido el primer ferrocarril, y el primer telégrafo del continente. Sin embargo, las oligarquías vecinas lo consideraban un pueblo bárbaro que había que civilizar, alentadas por el Imperio Británico.

Así se produjo la masacre. Cinco años después no estaba el tirano López en Asunción, pero tampoco había ferrocarriles, ni telégrafos. Tampoco había Paraguay, al decir de Carlos Guido y Spano:

Llora, llora, urutaú
en las ramas del yatay.
Ya no existe el Paraguay
donde nací, como tu.
Llora, llora, urutaú

Don Hipólito Yrigoyen canceló durante su presidencia la inicua deuda de guerra con que se había condenado al vencido. Juan Perón, devolvió en 1954 los trofeos obtenidos con el derramamiento de sangre hermana. Cristina Fernández pidió perdón al pueblo paraguayo en 2007.

Sin embargo, poco ha cambiado en la nomenclatura de las calles de las ciudades argentinas. Una reciente iniciativa propone reemplazar los nombres que evoquen batallas libradas en guerras civiles. Tal vez haya llegado la hora de que los nombres vergonzosos de Caseros y Pavón, en que se derramó sangre de hermanos, sean justicieramente sustituidos.

Con más razón, cuando se trate de nombres que ofenden, con recuerdos ignominiosos, la hermandad que está construyendo nuestro continente. ¡Como verían San Martín y Bolívar tales nombres que son la negación misma de su sueño de integración!

Nos resignamos a que el nombre del general que sólo ganó en Pavón, porque el enemigo le regaló la victoria, y el  que apenas ha quedado victorioso en la llamada “guerra de policía”, en la que -si comparamos la población de entonces con la de 1976- se asesinó a muchos más que 30.000 argentinos, sobreviva en calles menores. 

Pero es la negación misma de lo hecho por Hipólito Yrigoyen, por Juan Perón y por Cristina Kirchner, el que la avenida que lleva al puente que une nuestra Posadas, capital de Misiones, con Encarnación en el Paraguay lleve el nombre de Bartolomé Mitre.

¿No ha llegado la hora de reemplazar esa denominación ofensiva por una que haga referencia a la Hermandad de los Pueblos Suramericanos?

Enrique Manson
Enero de 2011

jueves, 14 de mayo de 2015

3ra. Clase del Seminario “Luche y vuelve”





El Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manual Dorrego, a través de l Centro Documental y Biblioteca José María Rosa
los invita a participar en el Tercer Encuentro del seminario "LUCHE Y VUELVE”,
Este se desarrolla durante los meses de mayo y junio, en el horario de 19:00 a 21:00 hs, y cuenta con la coordinación del Miembro de nuestro Instituto, Enrique Manson.
Trata sobre la historia del movimiento juvenil de los 70, dentro de la resistencia peronista, el fracasado proyecto de exterminar al peronismo, la lucha por el retorno, y la participación de los movimientos juveniles en la misma. Luche y vuelve, en el Instituto Dorrego con la presencia de invitados especiales.
La clase del martes 19 tratará el tema de la presencia militar en la política argentina de los años ’60. Junto con el profesor Manson, se contará con la presencia del general Fabián Brown en calidad de testigo y protagonista.
La inscripción es libre y gratuita y usted podrá inscribirse vía telefónica al 011-43716226; por correo electrónico a seminariodorrego@institutonacionalmanueldorrego.com, o personalmente en la sede del Instituto, sita en Rodríguez Peña 356 CABA.

SUPLEMENTO Nº5 PEPE ROSA

SUPLEMENTO Nº5 PEPE ROSA junio 26, 2017 Suplemento especial Nº 5 UNA MUCHACHA DE LOS TOLDOS En 1935, plena Década Infame...