José María Rosa-Su vida en breve



             Nació en la ciudad de Buenos Aires, el 20 de agosto de 1906. De origen conservador. Con tan solo 20 años se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires.
Con la Revolución del 6 de septiembre de 1930, que derrocó al gobierno constitucional de Hipólito Yrigoyen, fue nombrado Director General de Rentas en la provincia de Santa Fe.
Luego de colaborar intensamente en la campaña presidencial de Lisandro de la Torre, al producirse la victoria del General Agustín P. Justo, en 1932 -por fraude político-, regresó a Santa Fe, donde obtuvo la cátedra de Historia de las Instituciones, en la Universidad. Es designado, además, Juez de Paz.
En 1936, Manuel de Iriondo ganó la gobernación de Santa Fe y lo nombró Subsecretario de Gobierno.
El 15 de junio de 1938 se fundó el Instituto de Estudios Federalistas, cuyo presidente fue Alfredo Bello, ocupando José María Rosa el cargo de vicepresidente. Este fue el núcleo inicial de la escuela revisionista.
Al poco tiempo, ganó por concurso una cátedra de Historia de las Instituciones en la Universidad de La Plata, ejerciéndola “ad honoren”.
Finalizada la segunda guerra mundial comenzó a ser perseguido por su condición de nacionalista y rosista. Por entonces, decidió radicarse definitivamente en Buenos Aires, donde encuentra su verdadera vocación docente.
En 1942 salió su primer libro de historia argentina: “Defensa y pérdida de nuestra independencia económica”, denunciando el comercio libre como factor de sometimiento al capital inglés. En 1946, apoyó en las elecciones del 4 de febrero a Perón, desde la Alianza Libertadora Nacionalista (ALN). El triunfo de la autodenominada “Revolución Libertadora” lo encontró viviendo en la ciudad de La Plata, con cátedras en el secundario y la universidad. Lo dejaron cesante y también lo encarcelaron por dar refugio a su amigo y compañero John William Cooke. Pasó 70 días en prisión, 35 de ellos incomunicado.
Al salir de la prisión, descubre que ha sido dejado cesante en sus cátedras universitarias y secundarias.
Se incorpora a la conspiración encabezada por el General Juan José Valle, en 1956. Fracasada la intentona lo buscaron para fusilarlo, pero logró asilarse en Montevideo, Uruguay, donde ocupó su tiempo en los archivos preparando lo que fue su obra cumbre “La caída de Rosas”, publicado en Madrid en 1958. Es invitado a ocupar un cargo en el Instituto de Estudios Políticos de Madrid, donde publicó “Del municipio indiano a la Provincia Argentina”, en base a una serie de conferencias dictadas en la Universidad de Salamanca.
Con la llegada del Dr. Arturo Frondizi a la Presidencia de la Nación, regresó a la Argentina, retomando su intensa actividad. Es convocado por el director del Semanario Mayoría, como columnista, allí publicó una serie de artículos sobre “La verdadera historia de la Guerra del Paraguay”. Fue nombrado nuevamente Presidente del Instituto de Investigaciones “Juan Manuel de Rosas”, hasta 1965, fecha en que presentó su renuncia por divergencias entre peronistas y antiperonistas.
En la década del sesenta aporta nuevas investigaciones: “Artigas” (folleto, 1960), “El pronunciamiento de Urquiza” (1960), “El revisionismo responde” (1964), Rivadavia y el imperialismo financiero” (1964), “La guerra del Paraguay y las montoneras argentinas” (1967), “Estudios revisionistas” (1967) e “Historia del revisionismo y otros ensayos” (1968). Convencido de que la tarea de reivindicación de la figura del restaurador de las leyes, estaba realizada, se radica en Montevideo. Durante su estadía en Uruguay escribe la última parte de la “Historia Argentina” (en total, trece tomos). Al mismo tiempo, continúa su actividad de conferencista en diversos lugares y ejerce el periodismo en revistas y periódicos nacionales.
El 17 de noviembre de 1972, integró la comitiva del avión charter que trajo a Perón del exilio luego de tantos años de lucha. Para entonces ya se han publicado los 13 tomos de su Historia Argentina a los que luego de su muerte se le agregarán cuatro más.
Después del triunfo electoral del 11 de marzo de 1973 y luego de asumir el gobierno el 25 de mayo del mismo año, Perón en persona, lo nombró embajador en Paraguay; pero cuando este fallece en julio de 1974, Rosa tiene problemas con el canciller Alberto Vignes y opta por dejar Asunción y aceptar la embajada Argentina en Grecia. Luego del golpe militar del 24 de marzo de 1976 volvió a la Argentina; sus libros son sacados de las bibliotecas y no se hallaban en las librerías. El viejo gladiador no se resignó y con el tiempo asumió la dirección de la revista “Línea” una clara voz opositora a la dictadura militar y única manera en un momento en que “desaparecía” gente todos los días, de mantener viva la llama del pensamiento nacional y popular.
Con el regreso de las formas democráticas a nuestro país, editó en 5 tomos, “Perón. Treinta años que conmovieron la política Argentina”. En 1987, la Municipalidad de Buenos Aires lo distinguió con el título de “Ciudadano Ilustre”.
José María “Pepe” Rosa murió el 2 de julio de 1991 sin poder concretar su gran sueño: un manual de Historia Argentina para las escuelas.
Esta información fue extraída de la siguiente pagina:
 http://www.ellospensaron.com.ar/jose-maria-rosa/

Entradas populares de este blog

José Alsina: un historiador formoseño

FRASES DE JOSÉ MARÍA ROSA

Alfredo Bettanin- El dibujante del 17