Entradas

Mostrando entradas de octubre 15, 2015

70 AÑOS DEL 17 DE OCTUBRE MARTÍN GARCÍA

Imagen
El 8 de octubre de 1945, como particular regalo de cumpleaños, el coronel Juan Perón era encarcelado y –alterando la normativa militar- internado en la isla de Martín García, jurisdicción de la Armada. “¡que me fusile un pelotón de andinistas, si falté al Ejército, o que me metan en Villa Devoto si he cometido algún delito”, clamó el preso. Sin embargo, la detención obedecía a otras causas: la subversiva política social que, desde la Secretaría de Trabajo y Previsión había concedido entre otras cosas, vacaciones anuales a los peones de campo, la antipatía del sector antiargentino del departamento de Estado en Washington y, sobre todo, la amenaza de que el sonriente coronel continuara al frente de la Nación tras la celebración de elecciones libres. Al odio de clase provocado en la oligarquía tradicional, se sumaba –con no menor antipatía- la chatura de aquellos que siempre han pensado que si los “negros” viven como yo, entonces me convierto en otro “negro”. De ese sector surgió la ali…

PROLOGO DE LA RAZÓN DE MI VIDA

Imagen
Este libro ha brotado de lo más íntimo de mi corazón. Por más que, a través de sus páginas, hablo de mis sentimientos, de mis pensamientos y de mi propia vida, en todo lo que he escrito, el menos advertido de mis lectores no encontrará otra cosa que la figura, el alma y la vida del General Perón y mi entrañable amor por su persona y por su causa. Muchos me reprocharán que haya escrito todo esto pensando solamente en él; yo me adelanto a confesar que es cierto, totalmente cierto. Y yo tengo mis razones, mis poderosas razones que nadie podrá discutir ni poner en duda: yo no era ni soy nada más que una humilde mujer... un gorrión en una inmensa bandada de gorriones ... Y él era y es el cóndor gigante que vuela alto y seguro entre las cumbres y cerca de Dios. Si no fuese por él que descendió hasta mí y me enseñó a volar de otra manera, yo no hubiese sabido nunca lo que es un cóndor ni hubiese podido contemplar jamás la maravillosa y magnífica inmensidad de mi pueblo. Por eso ni mi vida n…