PROLOGO DE LA RAZÓN DE MI VIDA


Este libro ha brotado de lo más íntimo de mi corazón.
Por más que, a través de sus páginas, hablo de mis
sentimientos, de mis pensamientos y de mi propia vida, en todo
lo que he escrito, el menos advertido de mis lectores no
encontrará otra cosa que la figura, el alma y la vida del
General Perón y mi entrañable amor por su persona y por su
causa.
Muchos me reprocharán que haya escrito todo esto
pensando solamente en él; yo me adelanto a confesar que es
cierto, totalmente cierto.
Y yo tengo mis razones, mis poderosas razones que
nadie podrá discutir ni poner en duda: yo no era ni soy nada
más que una humilde mujer... un gorrión en una inmensa
bandada de gorriones ... Y él era y es el cóndor gigante que
vuela alto y seguro entre las cumbres y cerca de Dios.
Si no fuese por él que descendió hasta mí y me enseñó a
volar de otra manera, yo no hubiese sabido nunca lo que es un
cóndor ni hubiese podido contemplar jamás la maravillosa y
magnífica inmensidad de mi pueblo.
Por eso ni mi vida ni mi corazón me pertenecen y nada
de todo lo que soy o tengo es mío. Todo lo que soy, todo lo que
tengo, todo lo que pienso y todo lo que siento es de Perón.
Pero yo no me olvido ni me olvidaré nunca de que fuí
gorrión ni de que sigo siéndolo. Si vuelo más alto es por él. Si
ando entre las cumbres, es por él. Si a veces toco casi el cielo
con mis alas, es por él. Si veo claramente lo que es mi pueblo y
lo quiero y siento su cariño acariciando mi nombre, es
solamente por él.
Por eso le dedico a él, íntegramente, este canto que,
como el de los gorriones, no tiene ninguna belleza, pero es
humilde y sincero, y tiene todo el amor de mi corazón.
E V A P E R O N

Entradas populares de este blog

José Alsina: un historiador formoseño

CIVILIZACIÓN Y BARBARIE, A 60 AÑOS DE SU PUBLICACIÓN

FRASES DE JOSÉ MARÍA ROSA